Repudio y preocupación por el ataque a militantes en Villa Crespo

Expresamos nuestro más profundo repudio al ataque con un arma de fuego del que fueron víctimas las y los militantes del partido Encuentro por la Democracia y la Equidad (EDE) durante la noche de ayer en la inauguración de un local partidario en el barrio porteño de Villa Crespo.

Nuestra Constitución Nacional garantiza el pleno ejercicio de los derechos políticos de los ciudadanos y establece que los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático.  El gobierno nacional es responsable de proteger a todas y todos los argentinos en el ejercicio de esos derechos.

Nuestra absoluta solidaridad con las dos militantes heridas, con todos sus compañeros y sus familiares. A pocos días de cumplirse el 40 aniversario del golpe cívico militar de 1976, los argentinos no podemos tolerar semejante muestra de violencia e intolerancia política.

Con enorme preocupación advertimos en los últimos meses una escalada de violencia que tuvo sus máximas expresiones en diversos ataques de grupos de ultra derecha en la ciudad de Mar del Plata.

Exigimos al Presidente de la Nación Mauricio Macri, al Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos  Aires Horacio Rodríguez Larreta y a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich que arbitren todos los medios necesarios para facilitar un rápido esclarecimiento de este lamentable episodio que no debe volver a repetirse.

Partido Solidario – Dirección Nacional

Juan Carlos Junio – Secretario General

Carlos Heller – Presidente

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Cruel en el cartel. Y en los hechos también

qunita

La Tecl@ Eñe

Por Edgardo Form

El título de la nota evoca el tango maravillosamente interpretado por el polaco Roberto Goyeneche. Pero el propósito de estas líneas no es hablar de música, sino de la crueldad de ciertas políticas, especialmente en lo referido a la salud y su impacto sobre los sectores más postergados de la sociedad.

Dos noticias recientes ilustran la grave situación planteada en relación con el papel del Estado en este rubro de vital importancia. Y, por lo tanto, desmienten la afirmación de la publicidad oficial del gobierno del PRO expresada en los carteles que elogian a la salud pública.

Un primer ejemplo de nuestra afirmación es la medida dispuesta por el Ministerio de Salud de la Nación, que a fines del mes de febrero anuló convenios con universidades a través de los cuales más de mil profesionales brindaban servicios de atención primaria en todo el país, principalmente en zonas vulnerables y en situaciones de emergencia como inundaciones y epidemias.

Al respecto, tal como lo refleja una nota publicada por el diario Página 12 el miércoles 2 de marzo, 1300 trabajadores del citado ministerio perdieron sus puestos al caducar los convenios por universidad que no fueron renovados por la gestión que conduce el ministro Jorge Lemus.

Estos despidos significan desmantelamiento de áreas que se encargan del abordaje territorial y que se encuentran sin funciones desde diciembre, como la Dirección Nacional de Salud Mental y Adicciones, los programas de Organización Comunitaria, Cuidarse en Salud, Promoción Comunitaria en Salud, y la Dirección Nacional de Salud Bucodental, entre otros.

Una de las áreas más afectadas es la Dirección Nacional de Maternidad e Infancia, dedicada a atender a mujeres embarazadas y recién nacidos, para prevenir enfermedades y combatir la mortalidad infantil.

La información proporcionada por Héctor Carrica, delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) al citado matutino indica que “estamos en una situación muy crítica a nivel regional y nacional por el dengue y el zika, y el ministerio tiene 40 camiones sanitarios y más de 20 camionetas para este tipo de problemas que están parados”.

Otra de las medidas adoptadas por el Ministerio de Salud de la Nación ha sido la suspensión del Programa Qunita, el cual estaba relacionado con la Asignación por Embarazo. Esta disposición se tomó a partir de una denuncia penal de la legisladora de la Ciudad de Buenos Aires, Graciela Ocaña presentada ante el juez Bonadío.

Como dato curioso, cabe señalar que esta denuncia estaba preparada al momento del lanzamiento del Programa y se presentó prácticamente en forma simultánea con el anuncio realizado en su momento por la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Actualmente y a la espera de que se completen los estudios técnicos a cargo del INTI sobre la cunita propiamente dicha y el citado magistrado emita un dictamen (¿será tan rápido como en otras actuaciones que involucran a ex funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional?), hay una cantidad importante de cajas acumuladas en diversas maternidades del país, mientras igual número de madres próximas a dar a luz o con sus hijos recién nacidos carecen de los elementos que integran el kit del Programa Qunita.

Dicho equipamiento consta de un portabebé, una cuna, artículos para la higiene y el cuidado de la criatura, ropita para el niño o la niña, también para la mamá, ropa de cama, juguetes, una guía para la atención del recién nacido y un bolso de viaje.

Los requisitos para acceder a este beneficio son los siguientes:

- Cobrar la Asignación por Embarazo para la Protección social.

- Inscribirse en el programa con el DNI y el carnet perinatal del embarazo en el centro de salud más cercano a su domicilio.

- Realizarse los controles médicos que forman parte del plan, como se detalla a continuación:

1º Control prenatal: se realizará la entrega de la chequera de “Cuidados en el embarazo”.

2º, 3º y 4º Control prenatal: a lo largo de los mismos se efectuarán ecografías, otros estudios y la aplicación de vacunas – todo gratuito – en el centro de salud público.

5º Control prenatal: En esta etapa los padres recibirán orientación por parte del equipo de salud para la atención del parto en una maternidad segura.

· El parto se debe efectuar en la Maternidad Segura indicada, donde se efectuará la entrega del kit Qunita.

En su momento, al anunciar los alcances de este importante programa, el entonces Secretario de Salud Comunitaria, Dr. Nicolás Kreplak sostuvo que “Qunita no se limita a la entrega de un kit cuyos elementos centrales son una cuna y un ajuar, sino que a través de la sinergia con la Asignación por Embarazo para Protección Social y el Programa SUMAR, constituye una política muchos más amplia, destinada a reforzar la captación temprana de las mujeres embarazadas, garantizar la atención de su salud con la realización de los cinco controles médicos previstos durante la gestación, la referencia a maternidades seguras y los posteriores cuidados del bebé durante el puerperio”.

“Es una estrategia fuerte de igualdad de oportunidades para los chicos que recién nacen y para el sistema de salud es una herramienta de organización: Qunita es profundizar las estructuras de las redes de salud”, afirmó Kreplak.

El Programa Qunita estaba enmarcado en el conjunto de políticas sanitarias y sociales impulsadas por el Estado Nacional presidido por Cristina Fernández de Kirchner, el cual incluía la Asignación Universal por Hijo, REMEDIAR, el Calendario Nacional de Inmunizaciones y el Plan para la Reducción de la Mortalidad Materno Infantil.

Este detalle no es ocioso, sino que viene a confirmar el papel activo del Estudio para garantizar el acceso y goce de uno de los derechos humanos consagrados por la Constitución Nacional. Algo que no figura en el libreto del actual Presidente de la República y estuvo ausente en su discurso inaugural ante la Asamblea Legislativa.

Como datos ilustrativos de la importancia que han tenido las políticas públicas en esta materia durante los doce años precedentes, podemos señalar que en 2003, la tasa de mortalidad infantil en la Argentina se situaba en 16.5 fallecidos por cada mil nacidos vivos en promedio del país, mientras que era del 21 por cada mil en las provincias del norte. Las últimas estadísticas disponibles, que datan de 2013, muestran que el indicador bajó a 10.8 por cada mil nacidos vivos, lo que representa una disminución de 34,5 por ciento.

Entre 2009 y 2013 se registró un descenso sostenido de la mortalidad materna, hasta alcanzar una tasa de 3.2 fallecidas por cada diez mil nacidos vivos.

Los despidos y desmantelamientos mencionados en la primera parte de esta nota y la suspensión – aparentemente transitoria – del Programa Qunita, constituyen un grave retroceso en lo que debería ser una política de Estado, más allá del signo ideológico del gobierno de turno.

Volviendo al título tanguero del artículo, sería una tremenda crueldad negarle a una futura mamá y su bebé estos beneficios, así como a cualquier ciudadano o habitante de nuestro país el acceso a un servicio de salud pública de calidad.

Nota publicada en La Tecl@ Eñe el 3/3/2016

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Contribuir al cambio social

Revista Acción
Primera quincena noviembre de 2015

Edgardo Form y Juan Carlos Junio repasan su trabajo legislativo y reflexionan acerca de la participación política desde el cooperativismo.
Texto: Alberto López Girondo
Fotos: Jorge Aloy

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Hace 4 años Edgardo Form, entonces gerente general del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC), y Juan Carlos Junio, director del Centro Cultural de la Cooperación, daban un paso trascendente: seguían el camino marcado por el recordado Floreal Gorini en 1995 y continuado por Carlos Heller en 2009. Electos como diputado nacional, Junio, y legislador porteño, Form, llevaron a los recintos legislativos la mirada cooperativa forjada durante décadas de militancia en la economía solidaria en el marco del movimiento liderado por el IMFC. Cerca de concluir sus mandatos, hacen un balance de la experiencia y relatan los logros y las iniciativas que quedaron en el camino en su gestión legislativa, así como los diferentes contextos en los que debieron actuar.
«Nosotros somos militantes del cooperativismo desde la juventud y militantes políticos de toda la vida, sin embargo nunca habíamos hecho una experiencia parlamentaria», adelanta Junio. «La política y lo social para nosotros es habitual pero no lo parlamentario. Hasta que alguna vez Floreal Gorini nos dijo: “Estoy pensando en formar parlamentarios para un futuro”. Luego eso ocurrió».
–¿Cómo fue esa experiencia?
Junio: En mi caso, compartí el bloque con Carlos Heller y otros compañeros, con los que desarrollamos una experiencia muy ligada con los tiempos que nos tocaron vivir. Se discutieron y promulgaron leyes de enorme avanzada en el marco de un kirchnerismo al que nos fuimos integrando con plena convicción y que transitó por un período de radicalidad, de recuperación del patrimonio nacional. Quizás la ley más importante que me tocó votar fue la de la recuperación de YPF. Otra muy trascendente fue la estatización de los fondos de jubilación y pensión, por lo que implicó para el Estado nacional, que estaba vaciado de poder. Durante estos años se generaron importantes leyes relacionadas con la vida, la juventud, la familia, con los femicidios, con la trata de personas. Se avanzó en cuestiones de salud, vacunación, la Asignación Universal por Hijo, en la recuperación y creación de nuevos derechos sindicales. Estamos hablando de enormes cambios sociales. La lucha política, la lucha en el Congreso Nacional, genera grandes cambios sociales que para mí son cambios de época. Pero también nos queda la experiencia parlamentaria en sí misma, el debate. El Congreso es un lugar de búsqueda de consensos, para lo cual hay que incorporar cambios de conducta novedosos.
–¿Por qué?
Junio: La búsqueda de consensos implica diálogo y aprender a hacer concesiones para lograr todo lo que se quiere hacer. Si todos se plantan en posiciones refractarias, se hace muy difícil. Participé de un núcleo de kirchnerismo y aliados que, como teníamos el quórum justo, participamos con asistencia perfecta al 100% de las sesiones.
–Este período fue uno de los que mostró mayor actividad parlamentaria.
Junio: Yo creo que sí, por la comprensión del momento político, por la valoración del trabajo parlamentario. Puedo decir que he vivido un momento notable, un momento de grandes transformaciones políticas y culturales y también una gran experiencia personal.
–Usted, Form, ¿cómo vivió la llegada a la Legislatura?
Form: Para nada. Como dice Juan Carlos, nosotros nos iniciamos en el movimiento cooperativo desde muy jóvenes y transcurrimos la mayor parte de nuestras vidas en el movimiento, una formidable escuela de construcción social, de difusión de valores, de creación de entidades genuinamente cooperativistas. Pero también una escuela de batalladores por una cultura diferente. «Batalla cultural» es un término que se acuñó en los 90, pero podemos afirmar que desde el inicio mismo del IMFC se desplegó una batalla cultural que incluye a Acción, que el año que viene va a cumplir 50 años. En mi caso, debo confesar que no tenía en mis planes acceder a un cargo electivo en algún ámbito institucional. Recuerdo siempre que el 24 de marzo de 2011, en vísperas de iniciar la Marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, estábamos en la Avenida de Mayo y 9 de Julio y Carlos Heller me tocó el hombro y me dijo por lo bajo, discretamente, «te vamos a proponer para legislador de la ciudad». Así participé de esa elección. El día del comicio estábamos en el Hotel Castelar siguiendo el escrutinio, miraba las cámaras, los resultados parciales, las tendencias, y no terminaba de caer en la realidad.

–¿Esperaba ser elegido?
Form: Estaba en una especie de limbo. El Vaticano dejó sin efecto la categoría de limbo pero yo estaba en esa instancia (risas). Cuando llegaron los compañeros del comando central de campaña, me abrazaron y felicitaron, recién comencé a tomar conciencia. A partir de allí y desde el 10 de diciembre de 2011 hasta el presente, puedo dar fe de un aprendizaje muy rico, aunque, claro, con una gran envidia hacia la trayectoria de nuestros compañeros en el Congreso de la Nación, a los que miramos y decimos «qué maravilla, en cada sesión consagran un nuevo derecho, un avance en la transformación política».
–Usted trabajó en un escenario muy diferente.
Form: Claro, porque en la legislatura porteña hay 60 diputados, el PRO tiene 28 y nosotros en total 17, es decir, hay una disparidad numérica notable. Nuestro interbloque con mucho esfuerzo ha procurado llevar adelante iniciativas parlamentarias. En lo personal tengo el orgullo de haber sido una suerte de abanderado del cooperativismo. Uno de los logros quizás más importantes es haber obtenido la exención del impuesto a los Ingresos Brutos para las cooperativas de trabajo y vivienda, en un esfuerzo por instalar la temática de la economía solidaria y obtener reivindicaciones. Otro de los aportes fue la sanción por unanimidad de la primera parte de la ley que le da el marco normativo a los centros culturales de la ciudad, permanentemente acosados por el gobierno de Macri. Este año, hace muy poquito, se logró la sanción de la segunda parte, más reglamentaria, de esa ley.

–¿Cómo se interpreta la participación política en los ámbitos cooperativos?
Form: Desde hace un tiempo ha habido un cierto cambio en la concepción doctrinaria del movimiento. Hace décadas se hablaba de neutralidad política y religiosa pero ya en 1963 comenzó a modificarse ese concepto, porque la neutralidad termina beneficiando a los poderosos. En 1995 se actualizaron los principios rectores del cooperativismo y se establece concretamente la independencia y autonomía, pero también se empieza a hablar de incidencia política sobre los poderes públicos. Sostenemos que es importante que los dirigentes y referentes del movimiento, sean del signo político que sean, encaren una pelea por ingresar a los ámbitos donde se toman las decisiones. No alcanza con elaborar propuestas para que otros las lleven a la práctica, es el momento de transformar esa trayectoria de propuestas, de organización, de gestión de la economía solidaria en una forma organizativa que permita el acceso a lugares donde se toman las decisiones y el instrumento es la fuerza política. Por eso hemos creado el Partido Solidario, que condensa todo lo que sentimos y pensamos y venimos haciendo a lo largo de nuestra existencia.
–¿Cuáles fueron sus logros y qué no pudieron concretar?
Junio: Nuestro proyecto principal en la Cámara lo llevó adelante Carlos Heller, el proyecto de ley de servicios financieros. A pesar de que conseguimos más de un millón de firmas para respaldarlo, todavía no logramos aprobarla. En lo personal he trabajado varios proyectos, algunos vinculados con la cultura, que no se plasmaron aún, como un cambio previsional para escritores literarios, artistas plásticos, ilustradores y directores de cine. Son importantes reivindicaciones de la cultura. Desde nuestro bloque impulsamos el que dimos en llamar proyecto de «la YPF del litio», que sería un viraje de las políticas mineras de nuestro país. Tenemos la convicción de que es una asignatura pendiente de la democracia para los próximos tiempos que el tema minero entre en la agenda. Otro proyecto nuestro muy trascendente es la creación de un instituto para la memoria en Campo de Mayo, que fue junto con la Esma y La Perla el centro de detención más grande de la dictadura. Allí fueron asesinados más de 5.000 compañeros y tenemos una deuda, la democracia, el kirchnerismo, con los desaparecidos, sus familiares y la memoria fundamentalmente.
Form: Lo que abundan en la Legislatura son declaraciones y beneplácitos, no son muchas las leyes y menos aquellas que les cambian sustancialmente la vida a los porteños. Una ley que logramos concretar por unanimidad es la que declara a Buenos Aires ciudad de tenencia responsable de animales de compañía. No es un tema menor porque estaban vigentes resoluciones que especificaban que un animalito encontrado en la vía pública que no era reclamado, a los tres días era sacrificado. Más recientemente hemos presentado un proyecto para la creación de un hospital de referencia para tratamientos y detección de patologías tempranas en niños recién nacidos. Serviría para concentrar información en uno de los 33 hospitales de la ciudad donde facilitar diagnóstico y terapias adecuadas. También hemos presentado un proyecto para que la estación Venezuela del subte H se denomine Venezuela-Raúl González Tuñón, porque él vivió muy cerca de ahí. Ya tenemos estaciones como Entre Ríos-Rodolfo Walsh y Malabia-Osvaldo Pugliese. También se aprobó la designación de una plazoleta de Puerto Madero con el nombre de Alcira de la Peña, que fue una de las primeras mujeres concejalas en Buenos Aires.

–¿Cómo imaginan su futuro desde el 11 de diciembre?
Junio: Vamos a seguir haciendo lo que hicimos toda la vida, ser militantes del cooperativismo. Yo trabajo en el movimiento cooperativo desde los 16 años, hace 52, así que para mí está en la naturaleza de la vida y en la lucha política. Será en el CCC, que es una creación extraordinaria de nuestro movimiento.
–Queda claro que el retiro no está en los planes.
Junio: No, no está, no lo tengo presente (risas). En cuanto al país, se abre un período de continuidad de la lucha y creo que nos hace falta una gran fuerza política y un bloque político que pueda sostener este proyecto. Sostener las políticas de defensa del patrimonio nacional, de distribución de la riqueza, de lucha por la igualdad, de crecer en el protagonismo de la sociedad. Nosotros tenemos que luchar por todas las asignaturas pendientes para nuestro país y el continente.
Form: En 2011, cuando inicié la participación política partidaria dejé la presidencia de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR), y recientemente me han honrado con la vicepresidencia. Regreso de este modo a esa organización. Estamos protagonizando un proceso interesante de integración, de fortalecimiento de los lazos de unión del movimiento y con una creciente vocación de incidencia política, con un concepto amplio, plural, de incidir en la definición de políticas públicas. COOPERAR aprobó un documento que se va a enviar a todos los dirigentes políticos, con la mirada puesta en un incremento de la presencia cooperativa en la economía argentina, que hoy día es del orden del 10% del PBI. Aspiramos a que la economía solidaria ocupe el 30% de la economía. En cuanto a nuestro aporte al fortalecimiento de la integración cooperativa, personalmente tengo el honor de haber sido designado presidente del IMFC en el marco de la Asamblea General celebrada el 17 de octubre último. Desde ese lugar, tal como lo expresé al cierre de dicho acto institucional, asumo el compromiso de continuar el legado que nos dejó Floreal Gorini, para que el Instituto Movilizador siga formando parte de la historia, el presente y el futuro de los movimientos sociales de la República Argentina.
–¿A cuántas personas involucra ese 10% de la economía nacional?
Form: Actualmente son 35.000 entidades que generan 500.000 puestos de trabajo, con cerca de 4.000.000 de asociados. Además hay unos 7.000.000 de compatriotas que reciben luz eléctrica y más de 4.000.000 tienen agua y cloacas gracias a las cooperativas. Planteamos que el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social ya no dependa de un ministerio sino de la Presidencia de la Nación, para tener acceso a todas las dependencias y que pueda gravitar en la definición de políticas públicas. Consideramos que casi no hay área de la economía donde no pueda estar el cooperativismo. Hay que desterrar la idea que existe en algunos sectores de que las cooperativas son las ambulancias que recogen a los excluidos por el neoliberalismo.
–El cooperativismo no es la Cruz Roja del capitalismo…
Form: De ninguna manera. Estamos hablando de grandes empresas de la economía solidaria que funcionan eficientemente y que congregan a millones de asociados y que por el otro lado, por su prédica y por su práctica, también aportan a la batalla cultural. Demuestran que no solo es necesario sino que es posible otra economía.
Junio: No somos la Cruz Roja del capitalismo, nosotros queremos contribuir a cambiar la sociedad radicalmente.

Aportes solidarios

–¿Se puede hablar de resultados concretos del cruce entre política y cooperativismo?
Form: La Argentina tuvo un verdadero impulsor del cooperativismo que fue Juan B. Justo, quien acuñó una frase que tiene plena vigencia: «La cooperación libre es la solidaridad para hacer». Junto con Nicolás Repetto y otros dirigentes fundaron El Hogar Obrero en 1905. Nuestro Instituto tiene un mérito indiscutible: creó el concepto de «el dinero argentino en manos argentinas». Eso dicho en 1958 o en 1966 tenía un valor muy importante, pero hoy en día, en este mundo acosado por los fondos buitre, esa idea es una bandera de emancipación extraordinaria, que además va encontrando eco en otros países y en las Naciones Unidas. El haber demostrado que existe otra forma de administrar las finanzas, que no es la mera intermediación entre la oferta y la demanda para enriquecimiento de los banqueros. Nosotros hemos aportado con el proyecto de ley de servicios financieros a la reforma parcial de la ley orgánica del Banco Central, ya que buena parte de su contenido está en la nueva carta orgánica del organismo. Este es un aporte extraordinario.
Junio: Formamos parte de una cultura cooperativa pero ante este momento de crisis del paradigma neoliberal, lo que durante décadas fue nuestra prédica de economía social y paradigma solidario nos permitió ser parte de una contraofensiva. Compartimos una actitud cultural muy fortalecida que coloca a la economía social como una alternativa no solo de gestión –como es el caso del crédito o de cooperativas de energía y teléfonos– sino como una opción de gestión de gobierno. En el marco del modelo de eficientismo que viene del capitalismo como único modo de gobernabilidad de la economía, nosotros ayudamos a colocar un nuevo paradigma de tres patas: el Estado, la economía social y el sector privado de lucro. Donde haya un fuerte protagonismo de la sociedad podemos imaginar una nueva alternativa de gobernabilidad. Nosotros, que seguimos creyendo en los paradigmas de participación y protagonismo social, puesto que nos nutrimos de las ideas de izquierda, estamos cada vez más convencidos de que se debe ir a alianzas de ese tipo para poder ofrecer nuevas formas de gobierno de la sociedad civil.

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Contra el olvido

15-08-2015
Revista Acción

El pasado 24 de abril se cumplió el centenario de la matanza de un millón y medio de armenios a manos de la Turquía Otomana. Para recordar aquella masacre y sus derivaciones sociales, filosóficas, culturales y políticas, el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica junto con el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos realizaron en el CCC Floreal Gorini el acto «A un siglo del Genocidio Armenio: Memoria, Justicia y Reparación». La actividad, realizada ante una colmada Sala Solidaridad, contó con la participación del juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Eugenio Raúl Zaffaroni, el filósofo José Pablo Feinmann, el diputado de la Legislatura y dirigente cooperativista Edgardo Form, el juez federal Carlos Rozanski y los periodistas Ariel Crespo y Alejandro Apo, este último coordinador.

En su intervención Zaffaroni se refirió al delito de genocidio, al afirmar: «La criminología no se ocupó de este delito. Por una razón terrible: en el genocidio se superpone el poder punitivo del Estado con el crimen». Agregó que el genocida «comete un ilícito tan grande, que él solo se coloca fuera del derecho. Hay que condenar al genocida porque es la única forma de restituirlo al derecho». Feinmann, a su turno, sostuvo que «los argentinos somos armenios» y agregó que su historia y nuestra historia argentina «nos mostró lo que es el dolor». El filósofo dijo que «el pedido que los armenios hacen de reconocimiento es a su dolor y a la ausencia que padecen. Las teorías del empate y de los dos demonios son absurdas». Por su parte, Form, quien en su alocución leyó fragmentos de un libro sobre la masacre, hizo referencia al nombre de la actividad. «Memoria, Verdad, Justicia y Reparación» forma parte «de la batalla cultural contemporánea, porque hay que recordar aquellos acontecimientos dramáticos para que no ocurran nunca más», dijo. En sus alocuciones, Rozansky y Crespo hicieron mención al ocultamiento, el silencio y la negación en torno de la masacre que se inició en 1915. «Hubo verdad, pero mucho tiempo después. La verdad la conocían los 1.500.000 muertos, y se la llevaron a esas fosas comunes, la sabían los sobrevivientes pero no pudieron elaborarla y transmitirla», sostuvo el juez federal. Crespo, en tanto, cuestionó el rol de los medios de comunicación, al señalar: «El llamado periodismo independiente ocultó la desaparición sistemática de los armenios, la tortura y la muerte como cotidianeidad. La impunidad y el silencio dieron lugar a otros hechos terroríficos».

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Después de las PASO

15/08/2015
Revista Acción

Después de las PASO
Por Edgardo Form

El resultado de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) celebradas el domingo 9 de agosto admite como siempre en estos casos múltiples lecturas e interpretaciones.

La primera, aunque reiterada por la mayoría de los candidatos y analistas, es valorar la participación democrática de la ciudadanía en elecciones transparentes, más allá de la lentitud del escrutinio.

Este no es un dato menor, habida cuenta de que tras 200 años de historia, recién estamos computando 32 de vigencia constitucional ininterrumpida. O sea que la democracia constituye un valor compartido por la mayoría del pueblo argentino y los procesos electorales permiten dirimir las diferencias y tensiones entre las distintas corrientes políticas, sin poner en peligro el funcionamiento de las instituciones republicanas.

Eso sí, pareciera indispensable modificar el uso tradicional de las boletas de papel para cada una de las fórmulas, ya que su recuento se torna sumamente complejo, especialmente cuando hay una sumatoria de candidaturas para cubrir diversos cargos electivos, como ha ocurrido en la provincia de Buenos Aires.

Pero lo más importante de la contienda fueron los resultados y las perspectivas que se abren con vistas a las presidenciales convocadas para el domingo 25 de octubre de este año. Al momento de redactar esta nota, con el 97,8% de las mesas escrutadas, el veredicto de las urnas indica que el 38,4% de la ciudadanía votó por la fórmula del Frente para la  Victoria, integrada por Daniel Scioli y Carlos Zannini, para presidente y vice, respectivamente. El segundo puesto lo ocupó la alianza Cambiemos, con un total del 30,07% y con un claro liderazgo del actual jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el ingeniero Mauricio Macri.

Dentro de esta coalición, claramente opositora al kichnerismo, también compitieron el referente de la Unión Cívica Radical Ernesto Sanz y la diputada Elisa Carrió, por la Coalición Cívica, con un escaso porcentaje de preferencias que orilló el 6% entre los dos. O sea que quedaron muy lejos del 25% de Macri. Esta brecha hace pensar que el PRO ejercerá la hegemonía del espacio, con la consiguiente disminución relativa de los otros dos componentes al momento de repartir cargos. Es de hacer notar que el pobre desempeño de la doctora Carrió a la hora de medir su popularidad electoral contrasta con la trascendencia que tienen sus espectaculares denuncias y su presencia mediática.

Otro dato cuantitativo fueron los votos obtenidos por Sergio Massa y José de la Sota, integrados en la alianza UNA, cuya sumatoria totalizó el 20,6% de los sufragios en beneficio del primero de ellos.

Muy lejos quedaron Nicolás del Caño, representante de la izquierda trotskista, quien aventajó al principal mentor de este espacio, Jorge Altamira; como así también Margarita Stolbizer, con la agrupación Progresistas, y Adolfo Rodríguez Saá, de Compromiso Federal.

No obstante, estas últimas 3 agrupaciones superaron el piso del 1,5% e intentarán mejorar su desempeño en octubre.

Indudablemente, el mejor posicionado es el Frente para la Victoria, muy cercano al 40%, pero todavía con una distancia menor al 10% que lo ubicaría como ganador en primera vuelta. Esto implica que deberá negociar con otras expresiones contenedoras de ciudadanos enrolados en la tradición peronista, o bien hacer acuerdos con sectores que podrían tener afinidad con el kirchnerismo pero con determinadas condiciones.

Por su parte, Macri y Massa procurarán acercar posiciones con vistas a conformar alguna forma de coalición, no tanto porque los une el amor, sino el espanto a la continuidad del Proyecto Nacional y Popular encarnado en las figuras de Scioli y Zannini.

Más allá de estas especulaciones, corresponde destacar el excelente desempeño de estos últimos, al cabo de 12 años de gobierno del signo que ambos representan. Y en este sentido, cabe afirmar que la mayoría de los votos obtenidos pertenecen a la figura emblemática de este proceso político: la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

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Fortaleza e integración | 51º Asamblea de Cooperar

15/07/2015
Revista Acción

Edgardo Form retorna a la mesa ejecutiva de la Confederación como vicepresidente primero. Ariel Guarco, en tanto, fue reelecto como titular de la entidad.

La Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR) realizó su asamblea anual ordinaria, de la que participaron más de un centenar de delegados de las federaciones asociadas, quienes aprobaron por unanimidad la Memoria y Balance general del 51º ejercicio. Al cabo de la misma, los consejeros efectuaron la elección de autoridades, siendo reelecto como presidente Ariel Guarco, representante de la Federación de Cooperativas de Electricidad y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires (Fedecoba); mientras que el gerente general del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC) Edgardo Form fue designado como vicepresidente primero de la mesa ejecutiva. A partir de esta nueva gestión, los integrantes del consejo de administración tendrán mandato por 3 años según lo establece el recientemente reformado estatuto de la Confederación, el que también incrementó a 9 el número de integrantes de la mesa ejecutiva.

COOPERAR cuenta actualmente con 64 entidades adheridas y representa a cerca de 3.000 cooperativas de base. «En los últimos años hubo un crecimiento muy significativo de federaciones asociadas, producto del esfuerzo que hicieron el consejo de administración y los miembros de la mesa ejecutiva. También hay que destacar que el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) contribuyó en este crecimiento, dado el estímulo al desarrollo, la integración y el fomento que el organismo desplegó a favor del sector», destacó Form. Según el dirigente cooperativista y legislador porteño, el Instituto Movilizador tiene «un fuerte compromiso de trabajo en cuanto a la posibilidad de impulsar negocios y emprendimientos cooperativos que fortalezcan la integración, para que ésta no sea tan solo una declamación de buenos deseos o la enunciación de uno de los principios claves del cooperativismo –el sexto, que es la cooperación entre cooperativas– sino que empecemos a tener una real incidencia que permita mejorar la distribución de la riqueza, generar fuentes de empleo y ampliar la presencia de la economía solidaria en la sociedad», agregó. Asimismo, Form manifestó su agradecimiento por la designación y recordó con satisfacción el período en que le tocó presidir la Confederación, entre 2009 y 2011. «En ese momento dejé la presidencia para ocupar la banca en la Legislatura porteña y, como dije cuando se distribuyeron los cargos, en realidad nunca me fui, porque he sido portador del mensaje cooperativo en ese espacio», dijo el dirigente en referencia a la constitución del capítulo porteño de la Red de Parlamentarios Cooperativistas y a la sanción de la ley exención de impuesto a los ingresos brutos para las cooperativas de vivienda y de trabajo, entre otras acciones que promovió desde la Legislatura.

En cuanto a las propuestas a desarrollar por el nuevo consejo de la Confederación, Form señaló la importancia de darles continuidad a las políticas que se vienen llevando adelante en el campo de las relaciones internacionales. «En una reunión que tuvimos recientemente con Ariel Guarco y el presidente del Banco Credicoop y diputado nacional, Carlos Heller, bosquejamos la posibilidad de poner en marcha proyectos asociativos de gran envergadura que ayuden, por ejemplo, a pequeños y medianos productores de nuestro país a tener capacidad exportadora, porque se han abierto canales de comunicación importantes en el mundo con entidades cooperativas de Europa y de Asia a partir, justamente, de la presencia de Ariel Guarco en el consejo de la Alianza Cooperativa Internacional», explicó. Por otro lado, Form remarcó la importancia de fortalecer la integración cooperativa y también de trabajar para lograr una mayor incidencia del movimiento en la definición de políticas públicas, a través de la articulación virtuosa con el Estado, sobre la base de acuerdos estratégicos y el compromiso de los dirigentes. «En esto –concluyó– el Instituto tiene una vasta experiencia que trataremos de aportar desde el nuevo espacio que vamos a ocupar en la Confederación».

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